Autor: Soltérica Ibérica
Jueves 17.05.2012 / 11:59 am
Tal vez el factor más importante para revisar a la hora de hablar de los celos, es la condición monógama de los seres humanos, ese modelo de relaciones afectivo-sexuales exclusivas entre dos que nos ha sido inculcado durante tantos siglos y que, según varios estudios, está mandado a recoger. Según el neoyorquino David Parash y sus investigaciones, hay evidencias biológicas y antropológicas de que el ser humano tiende a cambiar de pareja por naturaleza, e incluso a tener varios compañeros sexuales.
Sin embargo, otro estudio publicado en la revista Nature indica que la monogamia también es una cuestión química y cuenta cómo encontró que los ratones de pantano, que eran promiscuos, tendieron a la monogamia al serles inyectado un virus que hacía reaccionar al gen encargado de codificar la vasopresina, una proteína íntimamente ligada al comportamiento monógamo de los ratones de pradera.
En esta época, en la que más de la mitad de los matrimonios terminan en divorcio o separación y en promedio duran alrededor de 4 años, la monogamia se convierte en secuencial, es decir, que se busca la monogamia, pero no para toda la vida con la misma pareja. Este panorama hace que los celos sean pan de cada día. Muchos dicen que la nueva monogamia es la poliamoría, un término que literalmente significa “muchos amores”, en la cual se practica la intimidad amorosa con varias personas a la vez. ¿Será verdad que los seres humanos somos capaces de compartir tranquilamente a nuestros seres amados?
Celos de hombre y celos de mujer
Los celos son una realidad irrefutable en la vida de pareja, y del buen manejo de los mismos depende que sean algo positivo o negativo en la relación. Aunque la definición de celoso en la Real Academia de la Lengua suena muy bonito (sospecha de que la persona amada mude su cariño), hay personas que nos generan celos sin que entendamos por qué, incluso sin tener motivos para sentirlos. Las mujeres decimos que tenemos sexto sentido, pero en realidad hay razones más científicas para ello.
Aunque la moralidad de la fidelidad está inscrita en la tradición judeo-cristiana, la ciencia también asegura que los celos se despiertan de una manera muy diferente en hombres y mujeres y tienen una razón biológica de ser distinta en cada uno. Un estudio hecho en Argentina y España demostró que los hombres sienten celos de otros hombres que son socialmente más dominantes que ellos, mientras que las mujeres se ven amenazadas por hembras físicamente más atractivas.
Es muy factible que esto se deba a que las hembras deben asegurar que su macho provea alimentos y protección a su cría, por lo que se inclinan a buscar hombres que sean macho alfa, mientras que el hombre busca mejorar la especie, por lo cual buscan hembras físicamente más bonitas. Con esto no solo se explican los celos, sino el recurrente caso de mujeres muy lindas que son conquistadas por hombres horrorosos, pero muy poderosos.
Factores que inciden en los celos
El machismo en países como Colombia es determinante en el tema de los celos. A los celos de las mujeres, que son mucho más permisivas y más propensas a perdonar una infidelidad, los hombres suelen tildarlos de “pura cantaleta”, mientras que los celos de los hombres resultan muchas veces en violencia física contra las mujeres. Demostrar su virilidad es muy importante para ellos y parte de esa virilidad consiste en tener total dominio sobre sus mujeres.
Jeff Bryson, uno de los pioneros en la investigación de los celos asegura que los hombres expresan mucho más activamente sus celos. Aunque no hay estudios recientes, según estadísticas del primer semestre de 2008, ocupa el primer puesto en violencia por celos con 1.352 casos, seguida de Cali con 290 y de Medellín con 225.
Puede que todos suframos de celos, comunes y corrientes relacionados con una situación de rivalidad en la que tememos por nuestra “posesión”, en especial si se trata de una persona vinculada a nosotros afectivamente. Pero los celos patológicos son ese sentimiento exacerbado acompañado de intensos sentimientos de inseguridad, auto-compasión, hostilidad y depresión. Los celos patológicos pueden resultar en conflictos constantes, agresiones verbales y físicas e incluso provocar homicidios o suicidios.
Soy colombiano (Bogotá)…..soltero sin hijos.....de tiempo atrás deseo ser Papa....Considero que tener hijos es una Bendición de Dios….deseo contactar una mujer que igualmente lo desee.....Ello es un proceso, démonos la oportunidad de irnos conociendo…escribámonos: nuestrobebe2011@hotmail.com